Resiliencia, resistencia y otras rimas

Estándar

La capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos hoy me viene grande

Las gafas rosas de mi vida se me han empañado.

Yo, que siempre he creído en la bondad intrínseca del ser humano, a mis 41 años, me he visto obligada a creer en la maldad. Porque la he conocido de cerca.

Hoy han dicho de mí: “Un cubo de basura sirve para algo y ella no”.

¿Cómo se adapta una a eso?

A veces siento que, para resistir, me estoy convirtiendo en una persona que no sé si quiero ser. Temo por mi persona, por la persona que soy, por la que he sido toda mi vida, porque los valores que me enseñaron mis padres no tienen ningún “valor” en una jungla de víboras. Aquí se vive el efecto “sandwich”: aplastadas por “las de arriba” y por “las de abajo”, donde todo tu interior se desparrama y eres “el último eslabón de la cadena alimenticia” (que por cierto, también me han llegado a llamar eso)

Entonces pienso en la capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

Porque lo que estoy viviendo, os lo aseguro, es una perturbación.

Pero volveré a mi ser. Esto es pura resiliencia, para poder resistir, para poder sobrevivir.

La misma resiliencia de quienes creyeron que podían sacar un examen tan difícil a la primera.

La misma resiliencia de quienes confiaron en que podían parir tras cesárea (s).

La misma de quienes no se conformaron con soñarlo, lo lograron.

La misma de las descubridoras e inventoras que quemaron en la hoguera.

La misma de quienes confían en la capacidad de su cuerpo para nutrir de forma exclusiva a sus bebés.

De quienes se caen 1.000 veces y se levantan 1.001.

De quienes se cansan, pero no decaen y vuelven a intentarlo.

De quienes pasan más tiempo al día sin su madre que con ella pero la reciben con un ramo de flores.

De quienes hacen malabarismos para combinar su trabajo para estar con sus hijas, coordinar quien las recoge, se olvidan de cosas importantes, dejan de fustigarse y se perdonan.

La misma resiliencia de quienes hoy, precisamente hoy, necesitaban un refuerzo positivo y recibieron uno negativo. Y descubrieron con ello que en realidad, el refuerzo está dentro de ellas mismas. Y se hicieron más fuertes, y más grandes y más sabias.

Las misma de quien pensó que nunca es tarde, que si te atreves a pensarlo, puedes alcanzarlo.

La misma resiliencia de quien tacha día tras día tras día en un calendario cada vez más corto y a la vez cada vez más largo.

Y mirando este ramo de flores la resiliencia me brilla en las pupilas.

Y ya ninguna peturbación me puede someter. Y vuelvo a mi ser.

Gracias siempre a mis hijas, mi inspiración.La resiliencia.jpg

Anuncios

Acerca de deluteroatusbrazos

Soy Mely, mamá de Dafne e Indira. He comprobado por mí misma que el cuerpo de una mujer tiene el poder y la sabiduría para parir por sí misma. Este blog nace con el deseo de apoyar el embarazo consciente, la lactancia materna y la crianza en brazos con portabebés o sin ellos. Me gustaría que algún día todas las mujeres dijéramos que hemos tenido el parto que queríamos tener, es por ello que mi intención es informar y apoyar desde el rigor científico, el calor humano y el respeto. Espero que os guste este blog y aportar con él mi granito de arena para una sociedad menos violente desde un nacimiento más tranquilo y pacífico.

»

  1. Las almas buenas terminan por transitar la felicidad siempre. Aunque a veces el viento te saque del camino. Un abrazo grande, campeona.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s