Archivos Mensuales: noviembre 2016

La cima

Estándar

Sueño mucho. Dormida y despierta.

Bueno, quizás no sueñe más que el resto de la gente, pero puede que sí los recuerde y los haga realidad más.

Esta noche he soñado que estaba ante una pared de piedra junto con un montón de gente. Todo el mundo quería escalar, saber lo que había en la cima, contemplar las vistas. Todo el mundo quería, pero nadie lo hacía.

De repente, yo tenía mi arnés, mis mosquetones, mis ochos, mis cuerdas y hasta mi magnesio, y comencé a escalar la pared yo sola, asegurándome a mí misma.

La gente, cada vez más pequeña, me animaba desde abajo: “¡vamos, tú puedes!”. Pero nadie se puso un arnés para asegurarme, para ayudarme. Todos me (ad)miraban pero nadie hacía nada. Mi caída o mi supervivencia dependían solo de mí misma.

Entonces, sudando, llegué a la cima. Y mi sensación fue muy parecida a la que tengo después de un orgasmo. Y lo que vi, también se parecía mucho a una imagen repetitiva que tengo es ese momento. La cima, el silencio, un valle verde abajo, el viento silbando en mis oídos y acariciándome la cara, y yo con los brazos abiertos, recibiéndolo todo.

Esa soy yo: sueño, escalo, conquisto mis cimas. Da igual ir sola, da igual que me cueste: no puedo conformarme con mirar desde abajo.

Porque ningún viento me acaricia la cara como cuando estoy ahí arriba.

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