Archivos Mensuales: mayo 2016

Anticoncepción autogestionada

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Con motivo de mi residencia de matrona, he tenido que elaborar una guía de anticoncepción.

Resulta obvio el nivel de desconexión en general que tenemos las personas en la sociedad occidental. Este nivel de desconexión , de delegar procesos que son propios en otros, de falta de conciencia y de capacidad de decisión sobre nosotrxs mismxs es en parte responsabilidad propia, de cada unx, en parte responsabilidad de la corriente patriarcal, paternalista e infantilizadora que prima en el mundo.

Y es que el patriarcado somos todxs. Y sus efectos, recaen sobre todxs, hombres y mujeres. Aunque sería absurdo negar que el ensañamiento es especialmente con las mujeres y con sus procesos vitales.

Uno de estos procesos es el de embarazo-parto-puerperio, sobre el que he hablado mucho en este blog. Y otro de ellos, el de este artículo, es el control de la anticoncepción (o de la fertilidad, como se quiera ver).

Existe tal desconfianza y desconocimiento de todas las herramientas que tenemos a nuestra mano gratis y sin tener que depender de nadie que asusta. Y no es casualidad, por supuesto. De todxs es conocido el poder de las farmacéuticas.

Así nos tiene la sociedad entonces, medicadas (una mujer sada, medicada), controladas, calladitas y (en general) contentas y satisfechas con estos métodos.

Si una acepta conscientemente esto (no exento de riesgo, no lo olvidemos, un gran experimento a nivel mundial del cual se verán efectos a largo plazo), pues muy bien.

Pero si por el contrario, es que nadie, ni su agente “proporcionadora de salud” (menudo eufemismo este, también), llámese matrona, médico, enfermero o ginecóloga, le ha hablado de las opciones de las que os voy a hablar en este artículo, entonces estamos ante un gran complot a todos los niveles, de la cual una es víctima sin enterarse, y llamadme paranoica, pero yo creo en estas teorías de la conspiración.

A nadie le alarma en demasía el crecimiento evidente de los cánceres en mujeres  estrógeno-dependientes (aparte de crear otros mecanismos de control y sumisión para ello) y los laboratorios nos aseguran que en estudios científicos, esta relación con la toma de anticonceptivos orales no tiene evidencia. Ya…

Bueno, cada una que crea lo que quiera, pero dicho lo dicho y expuesto lo expuesto paso a enumeraros las opciones que os da vuestro propio cuerpo para un control de la autoconcepción autogestionado.

  • Puedes observar tu ciclo en el calendario con el método Ogino-Knaus y sus variaciones, evitando tener relaciones sin protección o manteniendo abstinencia alrededor de 5 días antes y 5 días después de tu ovulación. ¿Y cómo sabes cuándo ovulas? Muy fácil, sólo necesitas el citado calendario y apuntar cuándo es tu regla durante unos 6 meses, en torno al día que está en la mitad entre una regla y otra, obtendrás la fecha de tu ovulación. Hay otras opciones para esta observación tipo calendario como son el método del collar anticonceptivo. Se trata de un collar que marca con un color de cuentas los días no fértiles y con otro color distinto los días fértiles. El 1er día día de la menstruación se marca con una cuenta roja y el día del ciclo más corto permitido para este método (26 días) con otro color distinto. El ciclo más  largo permitido son 32 días y se marcan con el nudo del fin del collar. El día del ciclo en el que te hayas lo puedes marcar con un lacito o gomita elástica (yo por ejemplo usé un elastic color, jeje). Si sólo tienes una regla al año con menos de 26 días o más de 32 puedes usar el método. Si tienes más de una regla al año con menos de 26 días o más de 32 NO puedes usar el método.
  • Puedes observar cómo tu flujo, tu moco cervical cambia a lo largo de tu ciclo. Si al tomarlo entre tus dedos índice y pulgar, no se estira más allá de 2,5 cm y se rompe, es que no eres fértil. Si por el contrario, se estira y lo ves muy “filante”, es que sí lo eres. Estas fechas coincidirán con la de ovulación según el calendario. Pero cuanto más métodos lleves a la vez mejor. Una vez más requerirás unos meses de entrenamiento para ello.
  • Puedes hacer un gráfico de tu temperatura basal a lo largo de tu ciclo. ¿Y cómo obtienes tu temperatura basal? Tomándote la temperatura vía vaginal u oral (aunque esta es menos fiable) todos los días recién despierta, nada más abrir el ojo, sin salir de la cama, ponerte de pie ni realizar ninguna actividad. Necesitarás de nuevo unos 6 meses de registro de esta temperatura. Con la ovulación, hay un ligero aumento de esta temperatura de alrededor de 0,5ºC. Pasados 3 días tras este aumento, podrás tener coitos seguros. Es el método más fiable pero requiere un gran periodo de días tras la menstruación con abstinencia  o uso de otros métodos. De nuevo te digo: combínalo con los anteriores para mayor fiabilidad.
  • Puedes observar la consistencia y posición de tu cérvix (tu cuello uterino). A más alto, abierto y blandito lo encuentres, más fértil serás. Te va a resultar maravilloso observar en esta comunicación con tu cuerpo que estas fechas fértiles coinciden con todo lo anterior.

Combinando estos cuatro métodos de observación, estarías utilizando el llamado método sintotérmico.

Si tuvieras alguna duda entre datos contradictorios, prevalece siempre “lo más chungo”, aunque sólo sea uno,  es decir, si no estás ovulando según el calendario, tienes el cérvix cerrado, ya han pasado 3 días desde tu elevación de temperatura, pero el moco cervical está muy “filante”, abstente de tener sexo o usa un método alternativo.

Asegurando la abstención o el coito protegido con otros métodos como el preservativo cuando es debido hacerlo, obtendrás una protección muy cercana a los métodos más usados.

Para que te hagas una idea, el índice de Pearl (o de embarazos no deseados por método, o de fallos de método) para una píldora bien tomada, sin olvidos ni vómitos de por medio, es de un 0,1%, para un preservativo bien usado es de un 3%.

El método sintotérmico bien usado tiene un 1% de fallos.

¿Sorprendida? ¿O ya lo sabías? Pues yo que me alegro, ojalá que la mayoría de personas que leen este post piensen “¡pero si lo que dice ésta es más antiguo que el agua caliente!”. Ojalá.

Pero la realidad que me topo en consulta es otra. Como mujeres de todas las edades preguntándote por un flujo que ni pica, ni da olor, ni hace espuma… ¡Sino que es un flujo normal ovulatorio!

Dada la desconexión de la que hablamos y nuestra adversión al contacto con nuestros fluidos naturales (líquido amniótico, sangre menstrual, semen, flujo vaginal…) estas preguntas no me resultan extrañas…

Y más allá, puedes crear tu propio diagrama menstrual en el que anotes estos y otros síntomas, como tensión en las fosas ilíacas (hay mujeres que saben de qué ovario ovulan gracias a esta sensación), cambios de carácter, tensión mamaria…

Resumiendo: todos los métodos tienen sus fallos, y todos menos los naturales que te propongo tienen efectos secundarios.

Y nada es seguro 100% en esta vida. NADA.

Así que cada una/-o decida los riesgos que quiera asumir.

Espero haberos facilitado el uso de una herramienta más, una opción más, sólo eso.

Que por cierto, para mí, es absolutamente maravillosa, con el plus de embarcarte cada mes en un viaje maravilloso hacia tu ciclo, hacia el conocimiento de ti misma…

Y como colofón al artículo, os dejo una multirrueda sintotérmica y un collar anticonceptivo de elaboración propia.

Que disfrutéis el sexo siempre que queráis y los embarazos cuando los elijáis.