Archivos Mensuales: agosto 2015

“Ser matrona”

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He traducido este texto con la colaboración de Adri de Clan Mamíferas Salvajes y con el permiso personal de su autora, Gloria Lemay, matrona canadiense y colaboradora de Midwifery Today, apasionada de la educación holística de matronas y doulas. Lo escribió durante una estancia de dos meses en la cárcel con cargos de desacato al tribunal, durante la cual reflexionó sobre lo que la palabra matrona significaba para ella.

“Ser matrona”

Ser matrona comienza con nuestro ego. Nuestro “amor propio”, considera el estatus, la admiración y la responsabilidad de este trabajo como algo atractivo. Lo que el ego no puede ver es que la aspirante a matrona ha puesto el pie en un camino retomando el trabajo de otras. Este camino la llevará a un viaje que sólo llegará a su fin cuando graben en su lápida la palabra “matrona”.
La matrona tendrá días en los que el camino sea despejado y suave y su corazón desborde de alegría. A lo largo del camino, también sufrirá emboscadas y ataques. Esta es la naturaleza de la vida y no hay que tomarlo como algo personal, aunque sí lo parezca. El nacimiento es tan crucial en la sociedad y ha habido tantos años de desinformación que el ataque que sobreviene a las matronas es raudo y veloz–no es algo para las débiles de corazón. Muchas mujeres buenas han dejado el camino de la matronería porque los ataques eren simplemente demasiado violentos para su espíritu en ese momento de su vida.
La matrona que se aferra al camino aprende a templar su orgullo en su trabajo, sabiendo que, al igual que se infla con el éxito, quedará devastado con el fracaso. El fracaso y el éxito se vuelven menos importantes para ella a medida que avanza en el camino y considera más importante concentrarse en las familias gestantes. Comienza a desaparecer como individuo y como personalidad y, en esa desaparición, su verdadero Ser emerge.
Aprende de las madres. Las cosas más importantes son las más sencillas: llegar a tiempo, mantener tu palabra, guardar secretos, ser organizada y, sobre todo, ser paciente. Hace falta toda una vida para ser una maestra en todo esto. Constantemente se observa a sí misma de forma crítica para desvelar sus fallos en esas áreas. La matrona comente muchos fallos. No puede haber aprendizaje o crecimiento sin fallos. No comente los mismos fallos una y otra vez. Escucha la experiencia de otras para evitar esos fallos que pueda evitar y agradece la enseñanza. Es capaz de ser honesta consigo misma y con sus clientes sobre lo aprendido.
Es reacia a criticar a otros profesionales, sabiendo que hay una correspondencia kármica que viene con la propia rectitud.
Sabe que sus palabras se recuerdan durante toda una vida y las elige sabiamente. Su manera de hablar se traduce en la honra, el respeto y la dignificación a la mujer de parto. Sabe que su papel es ser transparente en el proceso del nacimiento. Tiene una forma de estar tranquila y digna. Su pensamiento para cada nacimiento es: “Este es único”. Sus acciones y su actitud hacia el nacimiento influirán en la familia durante el resto de su vida. Confían en ella porque ha demostrado con sus acciones y sus palabras que ella es de confianza. No necesita probar nada y es capaz de sacar un nuevo aprendizaje de cada nacimiento.
La cantidad de partos, los grados y las titulaciones no le preocupan. Sabe que eligió su profesión con todos los riesgos inherentes y rechaza mostrarse como una víctima.
Se responsabiliza de transmitir el conocimiento a las nuevas matronas; su legado serán las generaciones de mujeres que sigan sus pasos. Enseña la sabiduría antigua porque el nacimiento es antiguo y sigue funcionando. Se distancia de la multitud. Se toma su tiempo y su espacio para desarrollar y formular sus propios valores e ideales.
Ha conocido la tibieza de la placenta, los ojos llenos de lágrimas de un nuevo padre feliz, la devastación del aborto, la libertad de un coche rápido y el miedo a la cárcel. Ha sido honrada e insultada, bendecida y maldecida, amada y odiada y ha alcanzado un lugar en el que le gusta la mujer que le mira desde el espejo. Está ilusionada con su futuro y en paz con su pasado. Todo esto es su contribución a la escena del nacimiento.
Escrito en el Centro Correccional para Mujeres de Burnaby en 2002.
Publicado por primera vez en la revista Midwifery Today, Edición 68, Invierno de 2003
Publicado originalmente on line en la web de Gloria Lemay Wise Woman Way of Birth

Gloria Lemay

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